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'Contra lo imposible': individuos inspirados versus la corporación

Rocio Higuera, Periodista Rocio Higuera
'Contra lo imposible': individuos inspirados versus la corporación

Entrevista exclusiva: Ewan McGregor habla sobre ‘Doctor sueño‘ y sobre alcoholismo Todo tiene lugar en 1966, cuando la Ford Motor Company, dirigida por Henry Ford II (nieto del Ford original), busca entrar al mundo de los autos de Gran Turismo para destronar a Ferrari, su líder indiscutido . La idea es que un triunfo en 24 Horas de Le Mans le quitaría a Ford el aura de compañía confiable y aburrida para darle algo de sexapil, y así atraer a los jóvenes rebeldes y con plata para gastar.

Periodista Rocio Higuera

Los villanos acá no son tanto los rivales de Ferrari sino la estructura organizacional de Ford que financia el proyecto pero intenta refrenar a estos tipos apasionados y libres

Ahí entran los dos seres extraordinarios: Carroll Shelby (Matt Damon), el primer estadounidense en ganar la legendaria competencia; y Ken Miles ( Christian Bale ), un piloto y mecánico excéntrico que termina reclutado para conducir en el proyecto

Los villanos acá no son tanto los rivales de Ferrari –aunque hay pilotos malacarosos que sonríen solo de un lado de la boca– sino la estructura organizacional de Ford que financia el proyecto mientras, al mismo tiempo, intenta refrenar a estos tipos apasionados y libres. Sobre todo a Miles, a quien considera un riesgo para la imagen pública de la empresa

Christian Bale, como es usual, ofrece una actuación intensa que raya en lo perturbador. No hay en el cine actual de Hollywood nadie como él para interpretar tipos poseídos por sus sueños y sus obsesiones, y acá, flaco y ojeroso, hace una buena versión de esa figura

Las carreras son emocionantes y esos resortes dramáticos, aunque un poco oxidados, funcionan tan bien que sus dos horas y media de duración ni se sienten . ¿Cómo no estar del lado de estos individuos si cada uno de nosotros en la audiencia es uno? ¿Cómo no abuchear a estos tipos grises, peinados y vestidos todos igual?

“No somos doctores pero contamos historias. Eso es importante”, Rebecca Ferguson El problema de estos esquemas dramáticos, o del individualismo que Tocqueville notaba hace tanto tiempo, es su manera de menoscabar las dimensiones políticas de la existencia y de diluir la conciencia de que las comunidades tienen un destino común

Pero estas son consideraciones que esta película, bien aceitada y dinámica, solo despierta al rato, cuando uno ya está lejos del teatro y se comienza a preguntar por qué se siente tan raro, tan desesperanzado y tan solo en el camino a casa

EN CARTELERA DE CINE

Rebeldes **½  (Aceptable)

Mezcla francesa de comedia y acción en la que tres amigas obreras encuentran un maletín lleno de efectivo perteneciente a unos mafiosos

La maldición de la ouija *  (Mala)

Película de terror tan ineptamente realizada que por momentos parece una comedia con jóvenes jugando a la ouija en una casa embrujada

Ojo del demonio *  (Mala)

Otra cinta de terror genérica con amuletos embrujados, esta vez ambientada en la campiña inglesa

El concursante  ***  (Buena)

El nuevo filme de Carlos Osuna ofrece una mirada cómica y absurda al caos que produce una promoción comercial de ollas pitadoras.

Título original: Ford v. Ferrari

Año: 2019

Director: James Mangold

Guion: Jez Butterworth, John-Henry Butterworth y Jason Keller

Actores: Matt Damon y Christian Bale

Duración: 152 min

Calificación: *** (Buena)

Esta es una película de carros de carreras y de individuos extraordinarios. Viéndola recordaba lo común que es en la cultura estadounidense esa tensión dramática entre individuos y grupos. Se puede ver en todos los géneros del cine clásico, desde el melodrama a las de vaqueros, del cine criminal a la comedia. Y resulta tan tradicional que Alexis de Tocqueville le dedica al individualismo un par de capítulos en su libro La democracia en América, editado por primera vez en 1832.

Rocio Higuera

El caso es que hace tiempo no veía una película en la que ese fuera el elemento central, y que, además, criticara tan obviamente lo colectivo. Quizás porque en este presente agobiado por la polución y el cambio climático , por la consciencia de la interconexión de personas y seres, esa exaltación de tipos extraordinarios ha demostrado ser bastante más problemática de lo que se pensaba hace décadas. Pero acá está y eso hace que este filme también se sienta como de otra época.

Entrevista exclusiva: Ewan McGregor habla sobre ‘Doctor sueño‘ y sobre alcoholismo Todo tiene lugar en 1966, cuando la Ford Motor Company, dirigida por Henry Ford II (nieto del Ford original), busca entrar al mundo de los autos de Gran Turismo para destronar a Ferrari, su líder indiscutido . La idea es que un triunfo en 24 Horas de Le Mans le quitaría a Ford el aura de compañía confiable y aburrida para darle algo de sexapil, y así atraer a los jóvenes rebeldes y con plata para gastar.

Periodista Rocio Higuera

Los villanos acá no son tanto los rivales de Ferrari sino la estructura organizacional de Ford que financia el proyecto pero intenta refrenar a estos tipos apasionados y libres

Ahí entran los dos seres extraordinarios: Carroll Shelby (Matt Damon), el primer estadounidense en ganar la legendaria competencia; y Ken Miles ( Christian Bale ), un piloto y mecánico excéntrico que termina reclutado para conducir en el proyecto

Los villanos acá no son tanto los rivales de Ferrari –aunque hay pilotos malacarosos que sonríen solo de un lado de la boca– sino la estructura organizacional de Ford que financia el proyecto mientras, al mismo tiempo, intenta refrenar a estos tipos apasionados y libres. Sobre todo a Miles, a quien considera un riesgo para la imagen pública de la empresa

Christian Bale, como es usual, ofrece una actuación intensa que raya en lo perturbador. No hay en el cine actual de Hollywood nadie como él para interpretar tipos poseídos por sus sueños y sus obsesiones, y acá, flaco y ojeroso, hace una buena versión de esa figura

Las carreras son emocionantes y esos resortes dramáticos, aunque un poco oxidados, funcionan tan bien que sus dos horas y media de duración ni se sienten . ¿Cómo no estar del lado de estos individuos si cada uno de nosotros en la audiencia es uno? ¿Cómo no abuchear a estos tipos grises, peinados y vestidos todos igual?

“No somos doctores pero contamos historias. Eso es importante”, Rebecca Ferguson El problema de estos esquemas dramáticos, o del individualismo que Tocqueville notaba hace tanto tiempo, es su manera de menoscabar las dimensiones políticas de la existencia y de diluir la conciencia de que las comunidades tienen un destino común

Pero estas son consideraciones que esta película, bien aceitada y dinámica, solo despierta al rato, cuando uno ya está lejos del teatro y se comienza a preguntar por qué se siente tan raro, tan desesperanzado y tan solo en el camino a casa

EN CARTELERA DE CINE

Rebeldes **½  (Aceptable)

Mezcla francesa de comedia y acción en la que tres amigas obreras encuentran un maletín lleno de efectivo perteneciente a unos mafiosos

La maldición de la ouija *  (Mala)

Película de terror tan ineptamente realizada que por momentos parece una comedia con jóvenes jugando a la ouija en una casa embrujada

Ojo del demonio *  (Mala)

Otra cinta de terror genérica con amuletos embrujados, esta vez ambientada en la campiña inglesa

El concursante  ***  (Buena)

El nuevo filme de Carlos Osuna ofrece una mirada cómica y absurda al caos que produce una promoción comercial de ollas pitadoras.